Madres salieron a buscar internet en la calle para la tarea de sus hijos Madres recorrieron calles en busca de señal gratuita de internet para que sus hijos pudieran enviar sus tareas

Madres salieron a buscar internet en la calle para la tarea de sus hijos Madres recorrieron calles en busca de señal gratuita de internet para que sus hijos pudieran enviar sus tareas

Sin dinero ni internet en casa, madres salieron a buscar WiFi en la calle para la tarea de sus hijos

Autores: Eréndira Aquino y Alberto Pradilla

Tras el cierre de las escuelas por la pandemia, recorrieron las calles en busca de señal gratuita de internet para que sus hijos pudieran enviar sus tareas y concluir el ciclo escolar. Temen que los niños no puedan estudiar el siguiente año.

Para que su hijo pudiera concluir el primer grado de primaria, Rosa tuvo que salir a diario del cuarto que renta en La Raza para buscar la antena de internet gratuito de la Ciudad de México más cercana. Solo ahí su teléfono celular podía recibir los mensajes que las maestras enviaban todos los días con tareas y mandar fotografías de los trabajos que el niño realizaba.

Desde que inició el confinamiento por la pandemia de COVID-19, la economía de su familia se vio afectada. De por sí tenía que aprovechar al máximo el salario de su marido, de 300 pesos diarios, para pagar la renta de 540 pesos a la semana por el cuarto que ocupan y la comida para ellos dos y su hijo de seis años.

Pero por la pandemia redujeron la jornada de trabajo de su esposo a solo dos días por semana y su salario a 200 pesos y para pagar los gastos de su familia, Rosa empezó a lavar ropa de sus vecinos, aunque lo que gana apenas y cubre lo necesario para vivir de forma austera, por lo que tener una computadora e internet es un lujo que no puede darse.

“Apenas hay para comer. No hay para celular, ni para saldo, mucho menos para datos. Lo que hacíamos para poder enviar las tareas era ir a buscar uno de los postes de internet gratuito para mandar los trabajos, así todos los días”, relató Rosa en entrevista con Animal Político. 

Hace tres años y medio, esta mujer vivía en las calles. Pero conoció a su actual pareja y se mudó con él al cuarto que rentan. Juan Carlos, su hijo, no vive con ella. Sin embargo, ante el cierre de escuelas por la pandemia y debido a que su padre no puede cuidarlo, se hizo cargo nuevamente de él. Precisamente, durante los meses en los que más apuros económicos ha sufrido. 

Hubo días en los que ni siquiera con el internet público pudo entregar trabajos. “En algún momento tuvimos que subir bastante tarea de un jalón y yo la intenté mandar desde el poste, pero nunca se pudo y fue muy frustrante porque estuve todo el día ahí. Tuve que pedir ayuda con mis vecinos y resultó que era porque los archivos que necesitaba adjuntar eran muy pesados”.

No todos los niños tienen televisión e internet

Rosa nunca estuvo de acuerdo con el sistema de aprendizaje con lecciones en televisión o por internet. “Sentí que era hacer al niño flojo, con ponerlo a ver la tele y ya. Además, sus clases las daban combinadas con las de segundo grado y había muchas cosas que no entendía, pero porque él no había visto nada de eso en la escuela todavía”.

El encierro y el cambio en la rutina han afectado el estado de ánimo de Juan Carlos, lo que ha disminuido su capacidad de aprendizaje, principalmente en materias como inglés, que para su mamá es “muy complicado” porque desconoce completamente el idioma.

“Mi hijo me decía que no sabía qué eran muchas cosas, yo pienso que a lo mejor ya lo había visto, pero como no sé de pronunciación el niño no me entendía. Teníamos que irnos al poste para poder traducir las palabras en Google, y fue así como más o menos fuimos haciendo la tarea”, detalló.

“Eso es algo que las maestras no se ponen a ver, que habemos mamás y casas donde no hay internet, y muchas veces no entendemos cómo hacer las tareas, menos cómo mandarlas. Es muy difícil”, lamentó Rosa.

A pesar de que concluyó el ciclo escolar y ya fue notificada de que Juan Carlos obtuvo calificación aprobatoria en todas sus materias, Rosa continúa preocupada por lo que ocurrirá con la educación de su hijo. No está segura de poder mantener la misma dinámica de clases a distancia y envío de tareas el siguiente año, porque tampoco sabe si podrá conseguir una computadora y conexión a internet.

De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de Información en los Hogares, elaborada en 2019 por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en México hay un millón 5,704 hogares con niños de entre 6 y 18 años que no cuentan con televisión, dos millones 724 mil603 que no tienen computadora, laptop ni tablet, y siete millones 891 mil 159 sin servicio de internet.

En la Ciudad de México, de los hogares con menores de edad, 197 mil 197 no cuentan con computadora ni laptop, y 69 mil 19 de estos tampoco tiene acceso a internet, otros 6,573 no tienen televisión.

Ayudar a tu hijo cuando tú no sabes leer 

Para Martha, de 19 años, resulta frustrante ayudar a su hijo Aurelio Rafael, de 5, al hacer las tareas. La pandemia mandó a los niños a su casa, en su caso, una estructura de varillas y lona en la Ciudad de México. Allí viven tres generaciones de poblaciones callejeras: Sergio y Marta, los padres, Martha, la hija y Aurelio Rafael, el nieto. 

Durante el tiempo que Aurelio tuvo clases a distancia debido al cierre de las escuelas, hubo veces en las que Martha no pudo apoyarlo, porque ella misma está aprendiendo a leer. Está cursando secundaria, pero debido a la pandemia tampoco puede ir a sus clases. 

Las calles en las que Martha ha vivido casi desde que nació quedaron vacías por el coronavirus pero ya están regresando a la normalidad. Para ella, aún con la pandemia las preocupaciones son las mismas: vivir al día y que el DIF no se lleve a su hijo. 

A principios de abril llegó un grupo de policías con intención de llevarse al pequeño. “Se me movió el corazón. Llegaron tres mujeres, una poli me empujó, yo me quería escapar con mi hijo”, contó en entrevista con el medio.

Al parecer alguien había puesto una denuncia. Que si el niño podía no ser su hijo. Que si lo estaba maltratando. Que si la calle no es lugar para un pequeño de cinco años.

“Él tiene que estar en un lugar seguro”, me dijeron. “Ya lo sé. ¿Y qué le voy a hacer?”. 

Recordar aquel momento sigue siendo una pesadilla para Martha. “Había muchos policías y no me dejaban ir. Se querían llevar a mi hijo, pero antes muerta. No se lo van a llevar”.

No le dieron ninguna alternativa. A ella le gustaría tener para rentar un cuarto, pero jamás irá a un albergue. Le trae muy malos recuerdos. Hace 10 años ella era la niña a la que querían arrebatar a su madre. De hecho, lo consiguieron. Las autoridades le quitaron la custodia y ella se fue una casa hogar. Duró un año. De ahí la llevaron con su hermana y Martha se escapó porque quería estar con sus papás. 

“Ahora quieren hacer lo mismo con mi hijo. Y no se vale. Yo querría tener un cuarto. Aunque ya me he acostumbrado a vivir así”, señaló. 

Fuente original: https://www.animalpolitico.com/2020/07/internet-madres-calle-tarea-hijos/ fbclid=IwAR0qF9rvvvUPbNgByIzcRFn14obdvTkeKEIy_IivsoPhMNAZJfGNFmUPT6c

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